82. Vínculos

A lo largo de nuestra vida, vamos formando distintos vínculos, algunos más fuertes que otros. En algunos casos son dados desde nuestro nacimiento (los vínculos de sangre), sin embargo, en su mayoría, los demás vínculos son creados según lo que vivimos y necesitamos.

Gran parte de todos esos vínculos, serán pasajeros. Por ejemplo, un vínculo comercial (cuando compras o vendes algo), se crea durante la negociación y se termina una vez realizada la compra y entregado el producto.

Los vecinos pueden durar poco o mucho tiempo, dependiendo de qué tan frecuente te mudes.

Amistades por situación común. Por ejemplo, amigos de la escuela. Cuando esta termina, muchas de esas amistades desaparecen. O quizá las personas que conociste al realizar alguno de tus hobbies, un deporte o un curso. Algunos durarán un poco más, otros con el tiempo comienzan a desvanecerse.

Son contados los que perduran en el tiempo y más aún, aquellos con los que puedes conectar en gran profundidad. ¿Qué es lo que marca la diferencia? Me parece que es la capacidad de conectar más allá de las palabras. Aquellas con las que puedes quitarte toda máscara, mostrarte realmente vulnerable y saber que te encuentras sostenido. El vínculo a su vez se fortalece, cada que tú puedes ser ese sostén para ellos, cuando respetas y proteges esa vulnerabilidad que se te ha expuesto.

Cuando digo “proteges”, no me refiero a que soluciones los problemas de los demás, sino que se tenga la capacidad de no exponer a otros los que se te ha confiado, de no usar las heridas del otro para obtener un resultado, sino que se cuidan entendiendo lo sagrado que son.

Me parece también, que un vínculo se fortalece, cuando se tiene la capacidad de no caer en la “rutina”. Cuando se puede compartir desde lo más cotidiano, como lo que comiste hoy, hasta el más profundo de tus miedos.  

También, vivir en el presente es una clave importante. ¿Te ha pasado que hay personas con las que parece que no puedes hablar de otra cosa, mas que lo que vivieron en el pasado? Aquellas que te cuentan una y otra y otra vez la misma historia que vivieron contigo y pareciera que entonces no ha pasado nada desde aquella vivencia. Claro que todos recordamos de vez en cuando alguna anécdota del pasado, pero cuando no se puede salir de los recuerdos, es una señal que no se está a gusto en el ahora. Por lo tanto ¿el vínculo aun existe o solo existió en el pasado?

Es difícil soltar amistades que fueron cruciales en alguna etapa de nuestra vida, pero la verdad es que día a día vamos cambiando, por lo que ,lo que alguna vez te unió a otro, no necesariamente tiene porque unirte ahora. Y no es porque el vínculo no haya sido real, o no fuera profundo. Sin embargo, es importante identificar si ahora, en el presente, puedo seguir alimentando ese vínculo creando una real conexión o tan solo existe como una mera costumbre.

Esto no significa que, al darnos cuenta de esto, ya no le hablaremos a nadie y nos aislaremos. No. Pero sí sabremos identificar con quien es seguro mostrar tu vulnerabilidad y no esperar crecimiento en aquellos vínculos donde la raíz ya se secó.

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