85. Un lustro

Era el verano de 2020. El mundo se encontraba en pausa. El covid estaba en su punto más alto y la incertidumbre nos rodeaba. Yo no podía creer lo que estábamos viviendo. Saludando amigos y familiares a través de la pantalla, ya que salir a la calle y el contacto físico podría ser peligroso. Nadie sabía con exactitud qué pasaba y mucho menos, sabíamos si nos encontrábamos lo suficientemente sanos como para no poner en peligro a nuestros seres queridos.

Sin embargo, en medio del caos, surgió algo maravilloso en las personas, la introspección. Poco a poco fuimos regresando a nosotros mismos. Bajando el ritmo tan acelerado de la vida, se comenzó a disfrutar de la pausa, de los silencios, de la reflexión.

Aunque también, nos comenzamos a dar cuenta que habíamos dado por sentado muchas cosas. La soledad azotó fuertemente a la puerta, como un tsunami que arrasa con todo, que sacude, pero que a la vez, limpia.

En esos momentos, mi corazón se atrevió a hablar por medio de la escritura. Un fuerte impulso y la certeza de que, en cada línea, en cada párrafo, podría acercarme a las personas y quizá, tan solo quizá, por un momento no nos sentiríamos tan solos.

Escribir es tan sanador, pero compartirlo con otros, es mágico. En esos momentos que tus ojos recorren letra por letra, nuestras almas se unen. Tu apertura a recibir mi mensaje, se convierte en la conexión más grande que pueda existir, la verdadera intimidad. Me vuelvo vulnerable al compartirte, te vuelves sagrado al cuidar mis palabras. Nos sostenemos mutuamente. Y ahí, en esa sagrada interacción, experimentamos aquello que llamamos espiritualidad.

Gracias por acompañarme durante estos cinco años. Porque me animas a seguir y ese es el mayor regalo que me puedas dar. En mi escritura me encuentro y realmente deseo, que en tu lectura te encuentres a ti también.

Ciclos se han cerrado, ciclos han iniciado, otros, siguen vigentes, lo importante es continuar con la apertura a reflexionar, a cuestionar, a recibir y compartir. Por muchos años mas, que otro lustro no de una década juntos.

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