El “hacer nada” te da justo eso. Un encuentro con tu interior. Cuando se hace nada, te encuentras con mucho. La calma es el movimiento más grande. El silencio, el ruido más aturdidor.
El “hacer nada” te da justo eso. Un encuentro con tu interior. Cuando se hace nada, te encuentras con mucho. La calma es el movimiento más grande. El silencio, el ruido más aturdidor.