57. Una vida con muchas vidas.

Recientemente leía sobre la persona “multipontencial” que básicamente se refiere a la persona que puede sobresalir en diferentes campos. Me llamó la atención los múltiples test o elementos a palomear para saber, si se es o no, una persona multipotencial.

Mientras leía, se me venían a la mente frases populares que hablan de lo mismo: “arroz de todos los moles”, “un todólogo”, “de chile, mole y pozole”, “solo sé que no sé nada”, “aprendiz de todo, maestro en nada”.

Por estas frases queda claro que, por mucho tiempo, se menospreció a aquellos curiosos que buscaban ampliar su visión. Todavía se habla, de que no todas las personas tienen la capacidad de ser multipotencial y eso me parece una verdadera tontería. Basta con ver el comportamiento de un niño, para descubrir que, en nuestra naturaleza, se encuentra la curiosidad y el no apego a una sola actividad. Te reto a encontrar a un niño que pase todo el día haciendo la misma actividad ¿Por qué entonces, nos forzamos como adultos a especializarnos?

Si nos fijamos bien, los grandes genios de cada época, tenían una característica especial: abarcaban diferentes campos en sus trabajos. Desde ser matemáticos, artistas, filósofos, químicos, físicos, espirituales etcétera; sobresalían en distintas ramas, dejando un legado muy amplio. Eso me hace pensar si realmente son genios por algo meramente biológico, es decir sus cerebros, o son genios porque su virtud más grande fue ser lo suficientemente valientes para expandirse, sin dejarse atrapar en una pequeña caja de la sociedad.

Afortunadamente, los tiempos van cambiando y con ellos la forma de pensar. Es común ahora encontrar ofertas de trabajo que piden diversas habilidades, sin embargo, estamos todavía muy lejos de dejar las etiquetas, los juicios. Todavía seguimos en una sociedad que premia el “trabajo duro” y por eso me refiero al que trabaja mucho. Por lo menos en México, las jornadas laborales siguen siendo muy extensas y ni hablar de los salarios, que eso es otro tema. Pero con esto me pongo a pensar, si se trabaja durante todo el día, llegando tan solo a dormir a casa, ¿En qué momento podemos expandir nuestras habilidades?

Los empleadores no se dan cuenta del diamante en bruto que tienen enterrado. No por nada los países con mayor productividad, son los que tienen jornadas laborales más cortas. Porqué al dejar nuestro cerebro abarcar otras áreas, nuestra capacidad de resolver problemas se expande. Tenemos más herramientas que tomamos de otros lados y nuestra creatividad se activa. Es como la comida. Cuando te permites experimentar, es cuando se crean deliciosos platillos.

Muchas veces me he preguntado, si fantasear con distintas vidas, es algo que todos hacemos o tan solo es mi mente escritora que viaja al mundo de la fantasía, para crear sus historias.  Quizá tan solo es la puerta a la expansión, abriéndose a diferentes posibilidades. Quizá esta sea la razón de mi dificultad a tomar decisiones. ¿Por qué elegir un helado, cuando puedes tener toda la heladería?

Tengo la fortuna de poder darme tiempos de reflexión. Tiempos de hablar con mi corazón y dejarme expandir en un mundo sin límites. Ahí, en ese encuentro conmigo, me he preguntado, en qué momento me achiqué. En qué momento me llené de miedos e inseguridades. En qué momento cerré puertas y me escondí en un cajón.

No fue una sola cosa, en realidad fueron muchas las que me llevaron a ese resultado. Pero quizá de otra forma, no lo habría visto. Por que para salir, hay que entrar. Hoy celebro esa niña curiosa, que le gusta aprender cosas nuevas, a la que le encanta participar de mil actividades a la vez, la que brilla sin temor a que la vean, la que canta a todo pulmón, la que contiene gran sabiduría en su interior y con amor la comparte.

Hoy regreso a mi naturaleza curiosa, porque ¿A quién no le gustaría vivir una vida con muchas vidas?

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