88. Volviendo a vivir

Una idea me ha estado rondando últimamente. Todo se desató después de leer una publicación en redes, que hablaba sobre la memoria del cuerpo, de cómo ciertas sensaciones activan algún recuerdo, ligado a alguna experiencia traumática. Digamos, son estos disparadores o gatillos que pueden paralizarte de algún modo.  Quizá lo has escucha anteriormente, los famosos síntomas post traumáticos.

Comencé a preguntarme si en realidad es un recuerdo o en verdad lo vuelves a vivir, o mas bien, lo vives en ese momento. ¿A qué me refiero?  Qué tal si la sensación que vive tu cuerpo, ya sea un olor, un sonido, una sensación en la piel, una imagen, un sabor, sea el portal a otro tiempo.

En la teoría de la energía cuántica (o tiempo cuántico) todo sucede al mismo tiempo. El tiempo no es lineal. Por lo tanto, no hay pasado, presente y futuro. Solo hay un solo momento en el cual sucede todo. ¿Cierto? Con eso en mente, podríamos entonces decir que lo que pensamos que es un recuerdo, en realidad es una vivencia presente. Lo que pensamos que es imaginación de un futuro, podría ser que no estamos “imaginando” algo inexistente, sino viendo algo que sucede realmente.

Los famosos “deja vu”. Esa sensación de haberlo vivido ya. Bueno, pues porque en realidad así fue, o mas bien dicho, así es. Estoy segura te ha pasado, de pronto te llega un olor e inmediatamente te transporta a un lugar, por un momento, incluso te descontrola, te desorienta. Te hace dudar en dónde estas, qué día es. Es tan fuerte la reacción de tu cuerpo, que te hace sentir exactamente de la forma cuando oliste ese olor. Puede ser que te haya pasado al escuchar una canción, o un sonido.

A mi me pasa con el viento de otoño. La sensación del viento frío, combinado con su particular olor a hoja seca con un cierto dulzor especiado. Esta particular sensación y olor me hace transportarme inmediatamente al “pasado”. De forma automática, mis ojos se llenan de lágrimas y una enorme tristeza, nostalgia y melancolía me invaden. Seguramente ya sabrás a qué se debe. Me parece que ya en alguna otra ocasión te he contado cómo el viento me activa la melancolía.

Esta vez, me hizo darme cuenta de algo muy particular. Quizá la coincidencia de fechas, impulsó aún más mi reflexión.  Pues bien, hace 6 años fue la primera vez que dejé de hablarle a Cristi. Recuerdo perfectamente la fecha ya que celebrábamos la independencia de México, y para mí se trataba de buscar mi independencia emocional. Además, ese día era mi primer día en el master que había ido a estudiar a España y la razón por la cual, nos habíamos separado, territorialmente hablando.

Cuando el viento sopló en mi cara y el olor otoñal me invadió, de pronto sentí que me estaba despidiendo. Agradecí a voz alta, con el corazón hecho pedazos y alcé la mirada, tratando de encontrar esos ojos azules que me habían enamorado. De pronto, caí en cuenta de que me encontraba caminando por la calle. No estaba en España. Estaba en México, 6 años después de lo sucedido. ¿Cómo es posible que, por un instante, realmente busqué su mirada? Aquella vez, nos habíamos despedido en una videollamada, razón por la cual nos estábamos viendo (si acaso te estabas preguntando por qué esperaba verla).

Me di cuenta que mi emoción, mi sentir era exactamente el mismo que aquella vez.  Ya tenía identificado que el viento me evoca muchos recuerdos sobre Cristi. Pero esta vez no era un recuerdo. De verdad por un momento, me sentí estar viviendo el pasado nuevamente. Caí en cuenta de la fecha. Era justo el mismo día de la despedida. Quizá solo estaba nostálgica precisamente por la fecha. Pero, la verdad ni siquiera tenía en mente la fecha, hasta ese momento. Todo se había detonado por el viento. Fue así como la pregunta llegó a mi cabeza. ¿Qué tal que el viento es un portal y por un instante viajé al pasado? ¿Qué tal que no es el pasado, sino este espacio cuántico en el que se vive todo al mismo tiempo? ¿Será que me encontraba triste porque lo estaba viviendo justo en ese momento?

Quizá nuestros sentidos son la conexión más grande que tenemos entre cuerpo y espíritu. Quizá es la vía más rápida para acceder a otros planos. Al final de cuentas, es a través de ellos que experimentamos esta vida en la tierra ¿Cierto?

Quizá, tan solo quizá.

Deja un comentario