Llevo rato sin sentarme a escribir, porque no se muy bien qué quiero compartir. Tantas cosas han sucedido en los últimos meses, que me han sacudido y me han sacado de mi zona de confort y como resultado me encuentro un poco tambaleante tratando de encontrar de nuevo el equilibrio.
Elegir el tema sobre el que quiero hablar, ha sido una tarea a momentos, imposible. Surgen tantas opciones que de pronto me pierdo. ¿No te ha pasado que llegas a un restaurante con un menú que parece una enciclopedia? De primera uno podría decir, “excelente tengo de donde elegir”. Pero la verdad es que, con tanta variedad, uno termina por no saber qué quiere comer, a veces hasta se te quita el hambre. Un poco así me siento. Con dos polos que jalan a distinto rumbo. Felicidad por la variedad, confusión por lo mismo.
Escribo esta entrada, un día después del eclipse solar en Leo, con su luna nueva. Doble inicio de ciclo. Dicen que los eclipses ayudan a ver todo aquello que no se quiere ver, y como sabemos, la luna nueva da el inicio de un nuevo ciclo.
Si a esto le sumamos que reciente celebré mi cumpleaños 37, un año que en la suma de sus números da 1, que es nada más y nada menos que “el inicio”, es como si reflectores iluminaran lo que esta sucediendo.
Esta vez el inicio no es del todo nuevo. Regreso a mi lugar de trabajo con una nueva oportunidad de hacer las cosas distintas. Con un año de experiencias, de crecimiento personal, de una visión ampliada, retorno con más herramientas y con más conocimiento.
Sin embargo, debo confesar que me encuentro con algo de resistencia. La duda no deja de aparecer, ¿Por qué regresar al lugar del que te fuiste? Tres personas distintas aparecieron con la misma pregunta ¿Es esto lo que realmente quieres? ¿Vale la pena?
Lo que sucede en el exterior, no es mas que el reflejo del interior. Solo basta con poner atención y ser realmente honestos y humildes para verlo y sobre todo, aceptarlo.
Desde inicios de este año, me he realizado dicha pregunta. A momentos siento que camino un poco llevada por la inercia y con la esperanza de estar tomando el camino adecuado. Hasta ahora, ha dado buenos resultados. Soy una persona que sobre piensa las cosas, y en ese exceso de análisis, nada sucede. El actuar muchas veces requiere de confiar en el sentir.
El trabajo de este año, ha sido sin lugar a dudas, el soltar. Soltar la duda, soltar un poco el pensamiento, ya que debo confesar, que mi mente está llena de miedos de tomar un camino que ni siquiera había visto en el mapa. Por supuesto, mi análisis, me pide tomar el primer retorno y seguir con el mapa anteriormente trazado. Pero, ese nuevo pasaje que apareció, ¿No estará mostrando lo que estaba destinado para mi desde un inicio, solo que antes no estaba lista para verlo?
El verdadero trabajo se encuentra cuando te enfrentas a distintas ideas, a cuestionamientos, a distintas formas de actuar. La verdadera aventura comienza, cuando te atreves a explorar aquello que no estaba planeado.